Entre lo sentimental y lo desafortunado

El pasado 10 de febrero, Pablo Ráez concedió a El Confidencial la que sería su última entrevista. El joven marbellí, popular por haber compartido en las redes sociales su lucha contra la leucemia, murió tan solo 15 días después causando una gran conmoción en toda España. Su esfuerzo por promover la donación de médula junto con la positividad y vitalidad que desprendía han sido los motivos que han impulsado a muchos medios de comunicación a rendirle su particular homenaje. Sin embargo, algunos se han excedido de su función puramente informativa y no han empleado la diligencia necesaria al tratar un tema tan delicado como éste.

El ejemplo más claro de ello es El Confidencial, precisamente el último medio que mantuvo una conversación con Pablo. A continuación mostraré algunas capturas de pantalla de la noticia publicada el 26 de febrero (un día después de su muerte) y firmada por Amparo de la Gama, las cuales contienen expresiones que, de tan sentimentales, pueden llegar a ser desafortunadas.

pr1

Titular de la noticia publicada el 26/02/2017

Así empieza el texto: “Pablo tenía una sonrisa capaz de iluminar toda la habitación del tanatorio donde sus restos reposaban ayer en paz”. Tras una breve reflexión, asegura: “Él ya no podía soportar más sufrimiento, le dolía todo. Su familia lo sabía y les rompía el alma presentir su padecimiento. Porque él, que podía con cualquier cosa, nunca se quejaba. Esa misma mañana, Pablo decidió que no quería que torturasen más su cuerpo. Había sido suficiente”. Afirmaciones que, además de estar redactadas con tono exagerado y sensacionalista, carecen de todo tipo de fundamento.

pr2

Captura de pantalla de la noticia publicada el 26/02/2017

A continuación aseguran: “nos lo contó”: “no puedo más, tiro la toalla”. En este punto, la sensación es que diario se aprovecha de la circunstancia de haber hablado con el joven en los momentos en que se sentía más vulnerable. Sin embargo, al leer la entrevista del día 10 de febrero, se puede comprobar cómo Pablo no pronunció exactamente aquellas palabras.

pr3

Captura de pantalla de la entrevista publicada el 10/02/2017

Como puede observarse en la imagen, Pablo reconoce que se encuentra en una situación crítica pero en ningún momento dice rendirse. “Hay días como hoy que quiero tirar la toalla” dista mucho de “no puedo más, tiro la toalla”.

El segundo párrafo de la noticia todavía presenta una mayor problemática. El tono es similar al anterior al incluir frases puramente subjetivas (o incluso literarias) como: “su corazón dejó de latir, pero no su alma”. Sin embargo, las dudas éticas que se plantean en relación al respeto del honor, dignidad e intimidad del joven surgen a continuación, momento en que se hace referencia a la ropa con que se vistió su cuerpo ya sin vida. “Sus familiares siguieron sus instrucciones y le vistieron más bonito que un San Luís. Él siempre fue coqueto, era guapo, endiabladamente bello y lo sabía, y en su muerte también quiso lucir como vivió: con su traje oscuro, corbata, y esa barba tipo rollo hípster que le daba un toque bohemio”.

pr4

Captura de pantalla de la noticia publicada el 26/02/2017

Por último, la madre de Pablo, Rosamary Martínez, también es víctima del sensacionalismo de El Confidencial al reproducirse una conversación que, supuestamente, mantuvo con “alguien” en el tanatorio. Esta información carece de todo tipo de interés, fundamento y credibilidad, más aun si son ciertas las circunstancias en que se relata el hecho, pues como dicen: “le susurró al oído”.

pr5

Captura de pantalla de la noticia publicada el 26/02/2017

Esta noticia es solo un ejemplo de las muchas que El Confidencial ha publicado sobre Pablo Ráez en los últimos días. Para acabar, cabe destacar una contradicción del propio medio que de nuevo pone en entredicho su moral y credibilidad. En otra noticia publicada el mismo día 26 de febrero, relativa al funeral del joven y bajo el titular “Marbella se despide de Pablo Ráez”, se informa de que la familia pidió que “no se hicieran fotos dentro del recinto religioso”, lo que según dicen: “fue respetado por todos”.

pr6

Captura de pantalla de otra noticia publicada el 26/02/2017

Dos horas más tarde, el mismo diario y concretamente la misma autora de las informaciones anteriores (Amparo de la Gama), publicó una fotogalería que incluía imágenes del ataúd tomadas en el interior de la iglesia. Una diferencia respecto del resto de medios que únicamente emitieron fotos del exterior.

pr7

Imagen de la fotogalería publicada el 26/02/2017

Cuando el periodista se excede de su función puramente informativa, pueden ocurrir cosas como éstas. El caso de Pablo Ráez es un ejemplo de que el trato extremadamente cercano y sensibilizado de alguien y, con más motivo, de un chico de 20 años fallecido, puede sobrepasar los límites de lo sentimental y convertirse en algo exagerado, sensacionalista y ante todo desafortunado.

Anuncis

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s